Íbamos a hacerle una entrevista a la famosa poetisa Janice Altrice. El director de American Poetry me pagaba por ella 175 dólares. Me acompañaba Tony con su cámara. El iba a ganar 50 dólares por las fotografías. Yo había pedido prestada una grabadora. La casa quedaba retirada, en las montañas, tras una larga cuesta. Paré el coche, eché un trago de vodka y le pasé la botella.
Puse el coche en marcha y continuamos. Nos desviamos por una empinada y estrecha carretera de tierra. Janice estaba esperándonos. Vestía pantalones y blusa blanca, con cuello alto de encaje. Bajamos del coche y caminamos hacia ella, en la ladera del pradillo. Nos presentamos y puse en marcha la grabadora de pilas.
Marie estaba bien, era buena, pero en realidad era un poco sosa. Había perdido el vigor de la juventud. Ella no tenía la culpa. Pero quizás encontrara el sistema de tener a mano a las dos. Victoria le rejuvenecía. Y él necesitaba una renovación.
Supongo que cuando compré unos vaqueros negros y una botas, pensé que me quedarían así. Tristemente me quedan de otra manera. Snif.
ResponderEliminarestá quedado de película ;)
ResponderEliminarGenial la estética. Delicioso el vídeo de Russian. Espero el contenido.
ResponderEliminarUn abrazo